Despacho de abogados expertos en conducción temeraria en Barcelona
El art. 381.1 del Código Penal castiga con penas de prisión de dos a cinco años, multa de doce a veinticuatro meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un período de seis a diez años el que, con manifiesto desprecio por la vida de los demás, realizare la conducta descrita en el artículo 380 del mismo cuerpo legal, eso es, la conducción temeraria.
La cuestión a determinar para la aplicación de este delito y no del delito de conducción temeraria del artículo 380 CP, se sitúa en determinar cuándo existe manifiesto desprecio por la vida de los demás, elemento requerido por el tipo penal y cuya acreditación es necesaria para poder responder penalmente por este delito.
Según la jurisprudencia, el manifiesto desprecio por la vida de los demás supone no solo un estado de indiferencia frente al posible mal ajeno, sino también la realización de una conducta extraordinariamente peligrosa. La doctrina suele referirse a este tipo penal como el delito de conducción suicida o de conducción homicida.
Este tipo delictivo ha sido aplicado en casos de conducción en dirección contraria, a una velocidad superior a la permitida, por autopistas que presentan gran circulación, obligando a varios vehículos a sortear al conductor temerario quien, con su conducta, se representa y admite la posibilidad de atentar contra la vida o integridad de las personas.